GUEST ARTICLE
¿Viene la Navidad de Dios?
La Impactante Verdad Acerca
de la Navidad

Russell
K. Tardo
El siguiente artículo fue traducido de un folleto
en inglés. Algunas de las costumbres navideñas mencionadas
se refieren básicamente a costumbres en Estados Unidos
o Inglaterra; sin embargo, el contenido en general es
aplicable también a nuestra realidad. Los cristianos
debemos ser uno en Cristo y nuestra similitud debe basarse
en la Palabra de Dios, no en ningún tipo de tradición
de hombres.
“Nosotros
los Americanos damos demasiado por hecho a Santa Claus,
los presentes, el acebo, los arbolitos, los villancicos
y todas las otras costumbres agradables de la Navidad.
Qué intrigante es rastrear sus orígenes. Muchas de nuestras
queridas tradiciones están enterradas en la profundidad
de un pasado pagano. De hecho, cuando la Navidad se estableció oficialmente
por primera vez, la fecha coincidió con el renacimiento
del dios sol en el solsticio de invierno. La iglesia
no vio ninguna razón para destruir las antiguas costumbres,
de modo que fueron adoptadas para ajustarse a nuestra
celebración del nacimiento de Cristo.” 1
¡Prepárese! Por
que puede parecerle impactante descubrir el verdadero
significado y origen de la celebración de la Navidad.
Durante décadas, nosotros los cristianos hemos adornado
nuestros árboles, hemos decorado nuestras casas con luces
y guirnaldas, hemos intercambiado obsequios y hemos propagado
el cuento de un hombre barbudo, gordo, vestido de rojo
que es transportado en el cielo por un trineo de venados.
Sin embargo, ¿Nos hemos detenido alguna vez a preguntarnos
sobre el significado de estas costumbres? ¿De dónde vienen?
Y ¿Cuál sería la posible relación que tienen con el nacimiento
de Cristo? Al descubrir la verdad acerca de los orígenes
y costumbres de la Navidad nos daremos cuenta de que
no se trata de la inocente celebración para glorificar
a Cristo que parece por fuera. En lugar de esto podemos
descubrir implicaciones siniestras en muchas prácticas
cristianas y orígenes profundamente enraizados en la
antigua idolatría pagana. Una vez que usted conozca la
impactante verdad acerca de la Navidad, a medida que
se presenten los hechos en este folleto, usted se preguntará con
justa razón si es que los cristianos deberían celebrarla
en algún modo. Es un hecho que, debido a todas las razones
aquí presentadas, muchos cristianos sinceros han abandonado
esta celebración en todos los aspectos. “y
conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan
8:32). Aquí viene la impactante verdad:
1.
Cristo no nació el 25 de diciembre.
Aunque
los cristianos en todas partes observan este día como
el cumpleaños de Cristo, sabemos que Él definitivamente
no nació el 25 de diciembre, ni en ningún momento durante
la estación de invierno. Al menos dos factores hacen
que esto sea bastante evidente. Tome nota de lo que la
Biblia registra en cuanto al momento en que nació Jesús:
a) “En
la misma región había pastores que estaban en el campo,
cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche.” (Lucas
2:8). Mientras los pastores se hallaban cuidando sus
ovejas por la noche al aire libre, el ángel vino a ellos
con el mensaje del nacimiento de Cristo. Ha quedado definido
con bastante claridad que los pastores de Judea no permanecían, ni
mantenían a sus rebaños al aire libre una vez pasado
el mes de octubre, debido a la penetrante naturaleza
del viento, la lluvia y el frío de invierno.2 “Los
pastores siempre traen a sus rebaños hacia las lomas
de las montañas y a los campos no pasado el 15 de octubre.”3 Obviamente,
el nacimiento de Cristo no podía haber ocurrido en un
mes en que el invierno estaba tan avanzado como en Diciembre.
b.
La Biblia registra que en la época del nacimiento de
Cristo, Cesar Augusto decretó que “Y
aconteció en aquellos días que salió un edicto de César
Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo
habitado” “Y todos se dirigían a inscribirse en el censo,
cada uno a su ciudad.” (Lucas 2:1,3).
Fue debido a este impuesto que José viajó a Belén, “para
inscribirse junto con María, desposada con él, la cual
estaba encinta” (vs.
5). Mientras estaban en Belén, no pudiendo conseguir
un cuarto en el cual alojarse, María tuvo a su hijo en
un establo detrás de una hostal. Sin duda, esto no podía
haber ocurrido en el invierno, ya que viajar en esa época
del año era muy difícil. El César no hubiera ordenado
este pago de impuestos ya que habría sido virtualmente
imposible para cualquiera cumplir. Viajar era tan amargamente
duro y peligroso durante las fuertes estaciones de invierno
que el mismo Jesús le dijo a la gente que orara para
que su escape al final de estos tiempos no se produjera
en invierno. “Orad
para que vuestra huida no suceda en invierno, ni en día
de reposo” (Mateo,
24:20). De hecho la historia registra que estos censos
para el pago de impuestos siempre tenían lugar al final
de la cosecha, que se producía entre setiembre y octubre,
una fecha mucho más lógica para los impuestos y el viaje.4 Obviamente
Cristo no puede haber nacido el 25 de diciembre. Probablemente
su cumpleaños se produjo en algún momento durante el
otoño, pero no se puede determinar qué día en específico.
Incluso los católicos romanos se ven obligados a admitir
que “no se conoce la fecha del nacimiento de Cristo” 5
Estimado
lector, ¿no es sorprendente que no conozcamos la fecha
del nacimiento más importante en la historia de la humanidad?.
Conocemos la fecha de nacimiento de muchos hombres famosos
de la antigüedad, desde los Césares hasta los faraones,
y de hecho, “ ...las celebraciones de los cumpleaños
pueden ser documentadas hacia el siglo 13 AC.” 6 Pero
no existe una sola referencia en ninguno de los 66 libros
de la Biblia, y tampoco existe una sola mención en la
literatura de la iglesia de los primeros siglos que determine
la fecha del nacimiento de Cristo. Obviamente, Dios no
quería que sepamos la fecha en que Cristo nació! Debemos
recordar que el Hijo de Dios preexistía desde la eternidad
con el Padre. Tal vez si nosotros fijamos una fecha para
su nacimiento sería desconocer su divinidad. Una cosa
es cierta, si Dios quisiera que la iglesia celebrara
el nacimiento de su Hijo, ¡Él mismo nos los hubiera dicho!
Las mentes sensatas solamente pueden concluir que la
razón por la cual la Biblia guarda silencio al respecto
es debido a que nunca fue la intención de Dios que se
celebre el día del nacimiento de Cristo.
Sin
embargo, sí debemos celebrar la muerte de Cristo. Es
a través de su muerte y de su sacrificio de expiación
que nos reconciliamos con Dios, y recibimos el perdón
de nuestros pecados. 7 Cada
vez que compartimos la comunión del pan y el vino estamos
celebrando la muerte que compró nuestra redención (1
Corintios 11:23-28).
2. La
Navidad no es una doctrina bíblica.
Un
autor preguntó, “... ¿Qué era la Navidad? ¿Habían establecido
Cristo o los apóstoles en esta fecha una celebración
santa? ¿Existe algún pasaje en alguna parte de la Biblia
en la que nos animen a celebrar el nacimiento de Cristo?
Definitivamente, ¡NO! Este autor continua y se responde
a sí mismo: La Navidad “... era la continuación de la
celebración pagana Saturnalia.”8
Otro
escribe: “si nuestro bendito Señor hubiera querido que
celebráramos la fecha de su nacimiento, Él nos hubiera
dicho cuándo celebrarlo y cómo celebrarlo. Pero Cristo
nunca le dijo a nadie que celebrara su cumpleaños. Además,
sabemos a partir de la Biblia y de la historia de la
iglesia que los apóstoles y la iglesia de los apóstoles
de los primeros siglos nunca celebraron el cumpleaños
de Cristo. La Biblia es la revelación completa y final
de Dios para el hombre y nos dice todo lo que necesitamos
saber para nuestras vidas espirituales (2 Timoteo, 3:16).
No necesitamos buscar en fuentes externas a la Biblia
para nada. La palabra de Dios nos dice cómo debemos adorar,
cómo debemos dar dinero para el apoyo de la obra del
Señor, cómo evangelizar al perdido, cómo observar la
cena del Señor y todo lo demás relacionado a la vida
cristiana. ¡No hay una sola vez en que la Biblia Dios
nos diga que celebremos la Navidad! Se nos dice que recordemos
la muerte de nuestro Señor, pero en ninguna parte se
nos dice que celebremos su nacimiento. Se supone que
la gente de Dios debe ser gente que se base en la Biblia.
Se supone que nosotros debemos de vivir de acuerdo a
las enseñanzas de la Santa Palabra de Dios. Entonces,
el mismo hecho de que la Navidad nunca es mencionada
en la Biblia, es suficiente razón para que no tengamos
nada que ver con ella.”9
3. El 25 Diciembre realmente tiene un profundo significado religioso.
A
pesar de que hemos demostrado que el 25 de diciembre
no fue el cumpleaños de Cristo, esta fecha cuenta con
un profundo significado religioso. De hecho, mucho antes
de que Cristo naciera, el 25 de diciembre ya era la festividad
más reconocida y celebrada de los tiempos antiguos en
las religiones idólatras. Este día era universalmente
celebrado y reconocido como el cumpleaños del dios sol,
Mitra, quien también era conocido con otros nombres en
diferentes partes del mundo. El cumpleaños de otros dioses
sol tales como Osiris, Horus, Hercules, Bacchus, Adonis,
Júpiter, Tamuz, Saturno, etc, era también celebrado el
25 de diciembre. ¡La Navidad se originó con la adoración
pagana al sol! Como dice un escritor: “en lugar de ser
el tiempo del nacimiento de nuestro Señor, era el mismo
día y estación en que los paganos habían celebrado durante
años el nacimiento del dios sol!”10 Era la
celebración del solsticio de invierno! Un tiempo para
de júbilo, jolgorio y embriaguez (exactamente el mismo
modo en que muchos lo celebran hasta el día de hoy).
La mayor parte de nuestras costumbres navideñas actuales
tales como los árboles de hojas perennes (siempre verdes)
decorados, las luces, el acebo y el muérdago, el intercambio
de regalos, fiestas y jolgorio, todos eran elementos
esenciales del solsticio de invierno.
La
historia registra exactamente qué tan firmemente arraigadas
habían llegado a ser estas celebraciones paganas en la
sociedad, y cuando la iglesia católica romana no pudo
persuadir al público a que abandonara estas prácticas
idólatras, ¡las adoptaron! La iglesia Católica adoptó cada
aspecto pagano de esta costumbre abominable, incluyendo
la fecha y simplemente le cambió el nombre. Ahora en
lugar de representar el nacimiento de Tamuz o Saturno
(o cualquier otro dios sol), se suponía que se celebraba
el nacimiento de Cristo. ¡Mezclaron cristianismo con
paganismo! “Fue en el siglo quinto que la iglesia católica
romana ordenó que el nacimiento de Cristo sea observado
para siempre el 25 de diciembre, el día del antiguo banquete
romano para la celebración del nacimiento del Sol—uno
de los nombres del dios sol.” 11 Ningún
historiador honesto podría negar estos hechos, Cuando
usted celebra la Navidad en realidad está participando
de un rito antiguo de adoración al dios sol. No se trata
de otra cosa sino de idolatría sacrílega.
La
Enciclopedia Británica nos dice acerca de la Navidad: “La
observancia como el nacimiento del Salvador es esperada
con costumbres seculares a menudo traídas de fuentes
paganas, en verdad tanto Navidad como la Epifanía, que
cae 12 días posteriores, el 6 de enero, son
celebraciones paganas del solsticio de invierno transformadas,
y tan estrechamente ligadas entre sí que sus orígenes
no pueden ser discutidos separadamente. El 25 de diciembre
en Roma...era una fecha de festival pagano...el cumpleaños
del sol no conquistado (dios)” 12 (cursivas
del autor)
Nada
podría ser más claro. El 25 de diciembre es la celebración
de deidades paganas del sol, no el cumpleaños de Cristo!
La Biblia dice, “Entonces
Jacob dijo a los de su casa y a todos los que estaban
con él: Quitad los dioses extranjeros que hay entre vosotros;
purificaos y mudaos los vestidos” (Génesis
35:2) Los cristianos
no deberían tener nada que ver con esto.
4. La celebración de Navidad es una mezcla abominable de la verdad con
la falsedad.
Mezcla
lo que es correcto con lo incorrecto y contamina la pureza
y la verdad de la cristiandad con las prácticas abominables
del paganismo. Cómo podemos atrevernos a contaminar el
nombre santo de Jesús con las costumbres viles de la
adoración al sol? ¿Cómo podemos atrevernos a mezclar
los elementos puramente paganos de la Navidad, tales
como el árbol de Navidad, coronas de laurel, hojas de
muérdago, Santa Claus, el intercambio de regalos, etc.,
con la verdadera adoración a Cristo conforme lo ordena
la Biblia? ¿Cree usted honestamente que Dios ve con agrado
esta mezcla?
“Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice el Señor Dios: ‘¿Os
contaminaréis a la manera de vuestros padres...? Cuando
ofrecéis vuestras ofrendas...os contamináis con todos
vuestros ídolos hasta el día de hoy. ¿Y me dejaré consultar
yo por vosotros, casa de Israel?... no
profanaréis más mi santo nombre con vuestras ofrendas
y con vuestros ídolos” (Ezequiel
20:30,31,39)
“pues ¿qué asociación
tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la
luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene Cristo con
Belial? ¿O qué tiene en común un creyente con un incrédulo? ¿O
qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? [1]” (2
Corintios 6:14-16)
Es
una abominación para Dios el que celebremos una festividad
profundamente idólatra, y con todas sus prácticas y costumbres,
simplemente cambiarle el nombre y llamarla “Navidad”. ¡No hay nada de cristiano en una Navidad! Es 100% pagana. Un autor
ha notado muy bien: “La Navidad nos mira a través de
las sombras de los bosquecillos de los druidas quienes
no conocían a Cristo y es querida por aquellos que ahora
rechazan el nombre de cristianos. El leño de Navidad
no es sino el leño- Yule de los sajones que aún arde
en las chimeneas inglesas y los templos ardiente de las
celebraciones de Saturno brillan nuevamente en las iglesias
cristianas iluminadas. Es el muérdago
pagano bajo el cual los jóvenes cristianos besan a la
joven cristiana. Es el acebo de la antigua Saturnalia
romana que decora el Bracebridge en la noche de Navidad.
Los inmensos trozos de lomo de res y los océanos de cerbeza
que se consumen no son sino continuación de los grandes
banquetes de los Walhalla de Escandinavia donde la gente
comía y bebía en exceso. El sentimiento cristiano y anti-cristiano
se mezclan en una alegre celebración y las observancias
cristianas se mezclan con los ritos paganos en todo momento.
No es fácil decir dónde se inicia el paganismo y donde
empieza el cristianismo.” 13
¡Qué claro es esto
para todo aquel que tiene ojos para ver! Descaradamente,
el paganismo puro ha sido incorporado en la iglesia de
Jesucristo a través de la
celebración de la Navidad. ¡Qué mezcla tan opuesta a
la santidad, capaz de mezclar el nombre del Hijo Santo
de Dios con las deidades depravadas de las naciones paganas
antiguas! Originalmente la iglesia no tenía nada que
ver con la celebración del solsticio de invierno. Pero
la iglesia romana bajo Constantino, inició “la adopción,
bajo formas cristianas, no solo de ritos y ceremonias
paganas, sino también de festividades paganas. En lugar
de reconciliar a los convertidos paganos con la nueva
fe, se incorporadas libremente en las ceremonias cristianas
estas reliquias de paganismo, como las columnas antiguas
transferidas de los templos antiguos para adornar las
iglesias cristianas! Es entonces que la Navidad fue transferida
al 25 de diciembre, la época de la Saturnalia romana,
y terminó envuelta en el uso de gran parte de los accesorios
propios del festival pagano.” 14 En Roma,
la Saturnalia era el banquete más vil e inmoral que desgració a
la ciudad pagana. Era una época de libertinaje y embriaguez.
Prevalecía el espíritu de rebelión y toda la ciudad caía
sin ningún miramiento en los tipos más indecentes de
inmoralidad inimaginables.
Estimado
lector, ¿no le parece suficientemente claro que a pesar
de que el nombre ha sido cambiado, sigue presente el
mismo espíritu de júbilo en nuestras celebraciones modernas
de la Navidad? No cabe duda de que la Navidad
es la época de mayor embriaguez e inmoralidad de todo
el año. Cualquier vendedor de licor le
dirá que durante la Navidad se compra, se vende, se obsequia
y se consume mayor cantidad de bebidas alcohólicas que
en cualquier otro momento del año. ¡Este sólo hecho ya
me garantiza de que la Navidad no es de Dios! Si así fuera,
sería un momento de santidad y arrepentimiento, de acercarse
más a Dios y de abandonar el pecado. Sería un momento
en el que la verdadera espiritualidad y santidad abundaría,
pero en lugar de eso, sólo existe lo opuesto. El público
la celebra del mismo modo que se celebraba la antigua
Saturnalia, con embriaguez y fiestas oficiales, con júbilo
y lascivia, con blasfemia e indulgencia en todo tipo
de pecado imaginable. Este es el verdadero espíritu que
existe detrás de la Navidad.
Un
escritor comentaba, “este es un tiempo en el que el mundo
se vuelve a la embriaguez, rebeldía, libertinaje, vergüenza
e indisciplina. Es un tiempo de intercambiar regalos,
cantar canciones religiosas llamadas villancicos de Navidad
y al mismo tiempo el mundo entero es una casa de locos,
religiosos y otros más. El mundo no religioso encubre
su falta de santidad y maldad con los villancicos de
Navidad que se presentan y cantan en todos los salones,
en toda casa deportiva, en todo salón de juego y en todo
burdel en todo el mundo. El mundo religioso le dará rienda
suelta a la maldad de sus corazones en esos días de libertinaje
bajo la pantalla de que están celebrando el día del nacimiento
de Cristo. Miles de miembros de iglesias se embriagarán
en este día, aunque no lo harían en ningún otro momento.
Las iglesias abrirán sus puertas a espectáculos y programas
de Navidad, árboles de Navidad e intercambio de regalos,
con delirio y frivolidad en el espíritu de una festividad.
Todas estas personas en sus diferentes esferas creerán
que están haciendo la voluntad de Dios. El día de Navidad
es un día de banquetes y en el que se consume muchas
bebidas, es un día de embriaguez, baile y frivolidad
como muy poco se observa en otro momento del año. ¿Es
esta la manera de celebrar el cumpleaños de Cristo? A
mí no me gustaría que usted celebrara mi cumpleaños de
esa manera. Entonces, qué sacrilegio es celebrar el nacimiento
de Jesús de tal manera.” 15
5. Todos los elementos y símbolos comúnmente asociados a la Navidad tienen
un trasfondo pagano y significados idólatras.
¿Nunca
le ha dado la curiosidad de saber cuál es la relación
que tiene Santa Claus, el intercambio de regalos, árboles,
ornamentos, luces, acebo, etc con el nacimiento de Cristo?
En realidad no tienen nada que ver con su nacimiento,
y tampoco nada que ver con la Cristiandad. Pero sí tienen
que ver mucho con los banquetes idólatras de Saturnalia,
por ejemplo.
El árbol
de Navidad, el acebo, la hiedra, el muérdago eran ampliamente
considerados como símbolos de inmortalidad y fertilidad
entre las naciones paganas antiguas, ya que estas plantas
siempre verdes nunca perdían sus hojas y estas nunca
se volvían marrones (lo cual simboliza la muerte) durante
la estación de la Navidad, como sucedía con otros árboles.
Por lo tanto, se les atribuía una cierta reverencia a
través de las supersticiones paganas.
Un
autor dice, “Nuestros antepasados primitivos traían ramas
verdes durante el solsticio de invierno y las usaban
en ritos mágicos para garantizar el retorno de la vegetación.
Las casas romanas eran decoradas con laurel y durante
muchos siglos hasta la actualidad. El uso de plantas
verdes ha proliferado en los hogares y las iglesias cristianas
durante la Navidad. Es verdad que la iglesia primitiva
prohibió la costumbre, ya que la consideraba como una
puerta a través de la cula se podía ingresar a saborear
el paganismo, pero se hallaba demasiado enraizada
para que dicha prohibición tuviera efecto permanente.
El acebo, la hiedra y el muérdago se cuentan entre las
decoraciones favoritas actualmente, como lo eran en los
primeros tiempos. Para nuestros ancestros eran fuertes
símbolos de vida, no sólo porque siempre se mantienen
verdes, sino también porque a
diferencia de la mayoría de plantas, estas producen frutos
durante el invierno. Por tradición el acebo es masculino
y la hiedra es femenina, por lo tanto ambos son necesarios
si se quiere que todo en la casa comparta la bendición
que ellos representan (la fertilidad). El muérdago, la
Rama Dorada de la leyenda clásica, era sagrado para los
druidas celtas y para los Noruegos. En una oportunidad
fue llamado ...la planta de la paz bajo la cual los enemigos
se reconciliaban en la antigua escandinavia. Traía buena
suerte y fertilidad. Protegía la casa que la contenía
de la brujería y era un antídoto para el veneno. Sin
embargo a diferencia del acerbo y de la hiedra, nunca
perdió su carácter pagano...” 16
Otro
autor dice, “la razón por la cual el beso está asociado
con el muérdago es algo oscuro. Pero debido a su rol
como símbolo de fertilidad, es lógico que el beso, asociado
con éste, conlleve implicaciones sexuales en lugar de
simplemente platónicas. Se cree que la práctica se originó con
la ceremonia de vísperas del solsticio celta. Durante
dicho festival, los hombres se besaban entre ellos como
prueba de su homosexualidad. Luego la costumbre se amplió para
incluir tanto a hombre como a mujer. Algunos historiadores
creen que el besar bajo un muérdago es una costumbre
que ha quedado de la prostitución del templo y de los
libertinajes sexuales que eran más prolijos durante la
Saturnalia romana.” 17 Por lo tanto podemos
ver simplemente que el uso de este tipo de vegetación
en la Navidad perpetualiza los ritos religiosos antiguos
y las supersticiones que Dios condena tan vehementemente.
No cometa errores,
la costumbre actual de cortar un árbol sano y en perfectas
condiciones, de colocarlo en nuestros hogares y decorarlo
con guirnaldas doradas y plateadas y bombitas no proviene
de ninguna tradición cristiana. Era una práctica idólatra
de los paganos antiguos, que han sido transmitidas a
través de los siglos. ¿Por qué debería la iglesia del
Señor Jesucristo perpetuar una costumbre que es anticristiana
por naturaleza?
Un
escritor dijo, Millones de árboles jóvenes son sacrificados
anualmente para satisfacer al dios americano de la Navidad,
Tammuz. Durante las semanas de la celebración de la Navidad
uno encuentra por todo lugar estos árboles siempre verdes,
muertos, adornados con guirnaldas y luces que nos recuerdan
a los dioses paganos muertos de la antigüedad. Pero cuidado!
A medida que el fervor de la festividad desaparece, los
restos enmarañados y despojados de adornos del dios de
la Navidad termina en una pila de basura. Sin embargo,
miles de personas inadvertidas se desesperarán con gran
entusiasmo y estarán gustosas de privar a su familia
de cosas necesarias para comprar y decorar este tipo
de árboles. La primera decoración de un árbol de hoja
perenne (siempre verde) fue hecha por los paganos en
honor a su dios Adonis, quien luego de ser asesinado
fue vuelto a la vida por la serpiente Aesculapius. La
representación de este dios asesinado era la cepa muerta
de un árbol. Alrededor de esta cepa se enrollaba la serpiente
Aesculapius, un símbolo de la restauración de la vida.
Y he aquí, de las raíces del árbol muerto surge otro árbol
nuevo y diferente – un árbol siempre verde que simboliza
para los paganos ¡un dios que nunca muere! En Egipto
este dios era adorado en un árbol de palma conocido como
Baal-Tamar. El primer árbol fue adorado en Roma como
Baal-Berith, quien fue regresado a la vida por la misma
serpiente, y se celebraba un banquete en honor a Él el
25 de diciembre llamado “El banquete del el Sol invencible.”18
En
diversos pasajes bíblicos, el árbol “verde” es asociado
con la adoración falsa y la idolatría. 19 Ya
que la mayoría de los árboles son verdes en un momento
o en otro, estos pasajes sin lugar a duda se refieren
a un árbol que es especialmente remarcado por ser verde—el
siempre verde o de hoja perenne. Con esto en mente, considere
lo que Dios dice en Jeremías 10:1-5, y compárelo con
las costumbres presentes de decorar un árbol durante
la Navidad:
“Oíd
la palabra que el Señor os
habla, oh casa de Israel. Así dice el Señor:
El camino de las naciones no aprendáis, ni de las señales
de los cielos os aterroricéis, aunque las naciones les
tengan terror. Porque las costumbres de los pueblos son
vanidad; pues un leño del bosque es cortado, lo trabajan
las manos de un artífice con la azuela; con plata y oro lo adornan, con clavos y martillos lo aseguran para que no se mueva.
Como los espantapájaros de un pepinar, sus ídolos no
hablan; tienen que ser transportados, porque no andan.
No les tengáis miedo, porque no pueden hacer mal, ni
tampoco hacer bien alguno.”
A
pesar de que algunos comentarios han sugerido que los árboles
mencionados en este pasaje eran tallados bajo las formas
de diferentes deidades paganas, debemos reconocer que
de hecho, los versículos no dicen nada sobre la forma
o el tallado del árbol – sólo que era cortado del bosque
por un obrero con un hacha, y luego decorado con plata
y oro, exactamente del mismo modo en el que se hace con
un árbol de Navidad moderno. Al comentar con este pasaje,
un escritor notó acertadamente: “Claro que la gente en
el tiempo de Jeremías, como lo muestra el contexto, estaba
en realidad haciendo un ídolo con el árbol. No tratamos
de llegar a la conclusión de que la gente de hoy en día
coloca el árbol de Navidad en sus hogares e iglesias
y lo ADORAN. Lo que estamos diciendo es que el uso del árbol
es simplemente una continuación del paganismo...”20 Aunque
usted puede insistir en que usted no adora al árbol de
Navidad, no podrá negar de que ¡todo el concepto es pagano!
Luego
también, debemos mencionar la “presencia oscura” que
muchos han sentido en una habitación casi a oscuras en
la que hay un árbol e Navidad, no se trata sólo de la
imaginación hiperactiva de individuos “espeluznantes”,
sino que también el hecho de traer estos objetos prohibidos
a su hogar invita en verdad a otra presencia – es decir,
los espíritus asociados con los ritos y los rituales
de los bosques antiguos de fertilidad pagana, en los
que los árboles siempre verdes jugaban una parte integral.
Comentando sobre este mismo punto, un investigador dijo, “el
fenómeno de los árboles siempre verdes dentro de una
casa tiene una presencia que va más allá de su significado
festivo. Lo suficientemente inocente en un salón moderno,
o en cualquier salón plenamente iluminado para las ocasiones,
puede tener un significado muy distinto en una casa que
no está plenamente iluminada; el acebo en manojos a la
altura de un cuadro encima de usted, de hecho puede formar
sombras y puede parecer contener algún tipo de vida suspendida. Similarmente la presencia incluso de un árbol de
Navidad de mediana estatura, con las luces apagadas,
se ve como un personaje. Estas impresiones no son bienvenidas
conscientemente...pero son parte de lo mismo.... Hoy
en día muy pocas personas pueden notar esto durante la época
previa a la Navidad, llena de gente; pero puede percibirse
en los anocheceres tranquilos que siguen. Es un tiempo
muy poderoso, lleno de aprehensiones antiguas. Al lado
de la brillantez... sigue presente la oscuridad de todos
los instintos.” 21
El
cristiano que ha hecho uso de su discernimiento se ha
dado cuenta durante mucho tiempo, que muchos objetos,
especialmente aquellos asociados con el ocultismo y la
idolatría, en realidad atraen a los espíritus demoníacos
como el imán atrae al hierro. Tome sus precauciones, ¡los
presentes pueden no ser la única presencia alrededor
de su árbol! Cuándo aprenderán los cristianos a obedecer
a no aprender el camino de los paganos... ya que las
costumbres de los pueblos son vanidad.
El
intercambio de regalos.
Para mucha gente, el comprar e intercambiar regalos
es la parte más importante de la Navidad. Muchos asumen
grandes deudas para comprar presentes que no pueden
pagar y que ofrecerán luego a gente que ni siquiera
quieren. La mayoría asume que la tradición de la Navidad
de intercambiar regalos es una repetición de cuando
los magos trajeron regalos para Jesús, pero esto simplemente
no es el caso. Existe una evidencia indiscutible que
el intercambiar regalos en esta época del año era una
parte importante de
la celebración de la Saturnalia romana. Un autor dijo, “la
tradición de ofrecer regalos durante las fiestas se
inició incluso antes de que existiera la Navidad. Los
romanos de la antigüedad intercambiaban regalos durante
el festival de invierno de Saturnalia.”22
Tertuliano
también menciona que la práctica de intercambiar regalos
en esta estación era parte de la Saturnalia pagana romana.
Cuando el festival de mediados de invierno fue adoptado
en la iglesia romana, también se adoptó esta costumbre.
Sin embargo, como es de costumbre los líderes apostatas
trataron de encontrar algunos puntos de similitud entre
la religión pagana y la cristiana – para hacer que la
mezcla no parezca tan obvia. En este caso se hizo referencia
al hecho de que los magos cuando vinieron a ver al niño
Jesús le presentaron obsequios. Algunos suponen que es
aquí donde se inicia la costumbre de intercambiar regalos
durante la Navidad. Pero no es así. Los reyes magos no
intercambiaron regalos entre ellos. Ellos le presentaron
sus regalos a Jesús quien había nacido como rey de los
judíos (era una costumbre de oriente presentar regalos
cuando uno se presentaba delante de un rey). Pero estos
regalos no eran regalos de cumpleaños. 23
¿Cómo
podemos saber que estos no eran regalos de cumpleaños?
Por que los Magos (hombres sabios) no llegaron a ver
a Jesús sino hasta que él tenía cerca de dos años (Mateo
2:16). Los pastores vinieron del campo a visitar a Jesús
el día de su nacimiento, pero fue casi dos años más tarde
que los magos llegaron. Incluso si creemos que los magos
trajeron “regalos de Navidad” a Jesús, ¿cómo justificamos
el hecho de comprar regalos para intercambiar entre nosotros? ¿No
deberíamos más bien ofrecer algún tipo de obsequio en
sacrificio a la iglesia, al cuerpo de Cristo? (1 Corintios
12:27) ¿No sería esto mucho más consistente? Después
de todo se supone que es su cumpleaños, ¿no es cierto? ¿Qué pensaría
usted si todo el mundo celebrara su cumpleaños, pero
nadie le trajera presentes a usted? ¿Entonces qué debe
pensar Cristo? Todos se reúnen en el espíritu de la celebración,
y dan obsequios en Navidad a todos menos a Él. Pero se
supone que es su cumpleaños el que celebran! Tristemente
la gente compra a menudo muchos regalos (para gente que
realmente no los necesita), y no dejan nada para dar
al Señor!
Un
escritor escribe, en referencia a esta costumbre pagana, “el
intercambio de regalos y saludos durante o cerca de la época
de Navidad se inició mucho antes que la misma cristiandad.
Se dice que al comienzo estos... presentes eran simplemente
ramas de los bosques de la diosa Strenia....Muchos eran
hechizos como también ofrendas.” 24
¿Sabía
usted que los cristianos de los primeros tiempos rehusaban
intercambiar obsequios en
esta época del año? ¡Ellos sabían de donde venía la costumbre!
Era profundamente pagana. “Ya que el hecho de dar regalos
era tan importante en las celebraciones paganas, la iglesia
primitiva condenaba esta festividad tan severamente como
cualquier otra costumbre, incluso las costumbres más
cuestionables del Año Nuevo. En los primeros siglos,
los cristianos no se ofrecían presentes durante la época
de Navidad.” 25 Los cristianos en los Estados Unidos
no practicaban esta costumbre pagana de intercambiar
regalos en Navidad hasta el siglo 19 26 ,
cuando los comerciantes la reavivaron con la finalidad
de enriquecer sus cofres. Es la celebración de los comerciantes!
El 50 % de los negocios de los mercaderes es realizado
en esta época del año, por lo tanto ya sabe por qué quieren
la Navidad.
¡Qué feliz
liberación experimenta la gente de Dios cuando abandona
este ritual pagano! Yo no estaba consciente de la carga
que llevaba hasta que Dios me liberó de toda esta práctica
pagana. Sabía usted que la única parte en toda la Biblia
en la que se mencionan los intercambios de regalos es
en Apocalipsis 11:10: “Y los que moran en la tierra se regocijarán por ellos y se alegrarán,
y se enviarán regalos unos a otros, porque estos dos
profetas atormentaron a los que moran en la tierra” Aunque esto suena a Navidad, el contexto muestra claramente que se trata
de una celebración malvada por la muerte de los siervos
de Dios. En ese entonces (como ahora), era una celebración
anti-Cristo. ¿Puede ver algo “Cristiano” en este festival
comercial, materialista y de embriaguez? Estimado lector, ¿por
qué no abandona esta continuación de costumbres paganas?
Cristo no es glorificado en esto. Si algo tiene que ver
con Él, es que aquí Él es olvidado.
Santa
Claus. Algunos nos harán
creer que el alegre Santa Claus Americano fue una vez San
Nicolás, un santo anciano y amable que ofrecía generosamente
regalos a los necesitados. Sin embargo los hechos de
la historia prueban algo diferente. En realidad, no
existe evidencia válida de que ningún “San Dick” haya
existido (A pesar de la tradición Católica romana).
Pero las costumbres y las tradiciones de las cuales
evolucionó Santa Claus lo llevan hasta Odín y Saturno – ¡el mismo dios sol! Santa
ha sido llamado bajo diferentes nombres en diferentes
países a través de los siglos, pero las costumbres
que lo rodean han permanecido siendo las mismas. Él
siempre ha sido “un gentil hombre de barba gris muy,
muy, muy anciano, y es así como debe ser ya que su
edad es inmensa. En una oportunidad él fue Odín...pero
cuando el cristianismo .....a los dioses antiguos, él
permaneció y apareció nuevamente como San Nicolás.” Él “es
siempre alguien misterioso y sombrío, que supera la
experiencia humana ordinaria. Su hogar está lejos en
el cielo o en el Polo Norte o en algún país remoto,
del cual él viene a caballo o en su trineo conducido
por renos. Él puede venir secretamente durante la noche
o abiertamente durante la luz del día de invierno,
acompañado por un tren de demonios enmascarados y extrañas
formas animales. A menudo se le asocia con el fuego,
al entrar a la casa por la chimenea, o dejando regalos
cerca a la chimenea” (recuerde, él es un dios sol),
y “del mismo modo en que los dioses de la antigüedad
del cual él desciende, él puede leer el corazón y conoce
los pensamientos y acciones escondidos de aquellos
que visita.” 27
No
se puede negar que Santa Claus es un “dios” de algún
tipo, ya que tiene las atribuciones de una deidad. Él
puede visitar todas las casas de la tierra en una noche
(omnipresencia), él conoce cuál ha sido la conducta de
cada niño (omnisciencia); él premia al bueno y castiga
al malo, ¡exactamente
como Dios! Incluso padres cristianos han sugerido
a sus hijos que Santa es dios, pero diciendo cosas como, “Mejor
te portas bien porque Santa te está viendo,” o Vamos a
decirle a Santa lo que quieres para Navidad,” etc. ¡Qué abominable
es todo esto delante de los ojos de Dios, que padres
cristianos enseñen a sus hijos a reverenciar a Santa
en lugar de a Él! Dios dijo, “No
tendrás otros dioses delante de mí.” (Éxodo 20:3) Tal como un autor dijo, en relación a la “divinidad” que
se atribuye a Santa Claus, “puede ser que hayamos regresado
a Odín, el antiguo dador de regalos, que aún sigue yendo
en forma invisible sobre el yuletide, tal como en los
siglos pasados, en las tierras en las que una vez él
fue supremo?”28 No cometa errores, este dios pagano no
es nada menos que el dios pagano que una vez fue adorado
como Odín o Saturno!
“Le
provocaron a celos con dioses extraños.
Ellos me han provocado a celo con lo
que no es Dios; me han irritado con sus ídolos ” (Deuteronomios
32:16, 21)
Resulta
tremendamente desagradable, pero el primer “Santa” puede
rastrearse lo suficientemente atrás en el tiempo como
para encontrarse en la deidad de Cartago, un ídolo enorme
de bronce cuyo estómago gordo e hinchado era un horno,
y cuyos brazos estaban extendidos formando una “falda” o
un “altar”, al cual los padres traían a sus hijos, y
los recostaban en esa falda para que fueran rostizados
vivos. Como un acto de devoción a su dios falso, ellos
sacrificaban a sus propios hijos. En la costumbre antigua
los mismos niños eran los regalos que los padres le daban
a “Santa”. Esto le da un significado totalmente nuevo
al hecho de llevar a un niño a Santa y sentarlo en su
falda, ¿no es verdad? ¿Se da cuenta que al hacer eso
usted está repitiendo el escenario real del antiguo sacrificio
de niños? ¿Cómo podemos atrevernos a llevar a nuestros
niños a este dios falso y animarlos a que le supliquen para
que les traiga regalos y bendiciones? Dios nos hará responsables!
Debemos abandonar esta adoración idólatra a Santa inmediatamente.
“Y en cuanto a todo lo que os he dicho, estad alerta; no mencionéis ni
se oiga en vuestros labios el nombre de otros dioses.” (Éxodos
23:13)
6. Los cristianos primitivos rechazaron celebrar la Navidad!
La
Saturnalia romana con todas sus festividades...guirnaldas,
luces, árboles, intercambio de regalos, júbilo, embriaguez,
sexo orgiástico, etc., era tan fuertemente pagano y anti-cristiano
de naturaleza que los verdaderos seguidores de Cristo
consideraban toda esta celebración una abominación. Es
bien sabido y bien documentado que la iglesia primitiva
no celebraba la Navidad en lo absoluto. “Dentro de la
Iglesia Cristiana nunca se oyó de un festival tal como
la Navidad sino hasta el siglo tres, y no fue sino hasta
que el cuarto siglo estaba ya bastante avanzado que ganó mucha
aceptación.” 29 Como
se notó previamente, la iglesia católica romana adoptó cada
aspecto de la Saturnalia y la renombró supuestamente
santificándola y dándole una significancia “cristiana”.
Pero sigue siendo
un festival pagano a pesar de que use un nombre distinto!
Siempre que los
cristianos buscaron verdad espiritual y regresaron a
la Biblia como su fuente para toda práctica y creencia,
una de las primeras cosas que hacían era abandonar la
celebración no bíblica de la Navidad. En Inglaterra,
en 1644, el Parlamento censuró la Navidad llamándola “el
día de parranda del hombre profano”. Los Puritanos no
estaban de acuerdo con las implicancias de la “Misa de
Cristo” y lo mundano asociado con la celebración.30 Incluso
aquí en América, hubo un tiempo en el que era contra
la ley celebrar la Navidad, y cualquiera que era atrapado
haciéndolo era multado. “En 1659, Massachuset aprobó una
ley que multaba a cualquiera que fuera descubierto celebrando
la Navidad. En toda Nueva Inglaterra, la Navidad fue
suprimida.” 31 A
pesar de que la influencia católica era difícil de suprimir
por mucho tiempo y estas leyes fueron repelidas más o
menos 20 años más tarde, los colegios públicos permanecieron
abiertos el 25 de diciembre hasta 1870. “En los Estados
Unidos las costumbres de Navidad tradicionales fueron
suprimidas en un primer momento (como en Inglaterra bajo
el Commonwealth), debido a las objeciones de los puritanos
quienes las consideraban de origen pagano, pero a partir
de mediados del siglo 19 las celebraciones se han convertido
cada vez más populares y comercializadas.” 32 Hoy
en día pocos conocen que la Navidad fue un día declarada
ilegal en su país. Claro que no estamos sugiriendo que
se den leyes prohibiendo la Navidad; simplemente que
los cristianos sinceros decidan honestamente si deben
o no participar en esta festividad pagana, no bíblica.
Estimado
lector, si la Navidad fuera realmente de Dios, ¡el mundo
la odiaría! Pero los mismos pecadores que odian a Cristo
aman la Navidad. Los grandes ladrones, gente que se embriaga,
mentirosos, adúlteros e hipócritas aman la Navidad. Ellos
aman las fiestas, las festividades, los villancicos y
los banquetes y el júbilo pero odian todo aquello que
es verdaderamente espiritual. Esto nos debería hacer
ver que esto ¡no está bien! Porque cualquier cosa que
el mundo ama, Dios odia, ¡sin lugar a duda!
“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis
que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por
tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye
enemigo de Dios.” (Santiago
4:4).
Qué trágico
es que la iglesia cristiana continúe hoy en día manteniendo
esta alianza no santa con el mundo en la celebración
de la Navidad. Los cristianos ponen en sus hogares los
mismos árboles prohibidos (Jeremías 10:1-5), lo cubrieron
con bombitas (símbolo del sol –recuerde que la Saturnalia
es la adoración del sol). Colocan luces y guirnaldas
alrededor de toda la casa y la chimenea (símbolo pagano
del fuego y la fertilidad), le mienten a sus hijos acerca
de Santa Claus (lea Apocalipsis 21:8 y vea a dónde van
los mentirosos), y se han involucrado en todos los demás
aspectos de esta festividad pagana que sólo ha cambiado
de nombre, ¡exactamente como el mundo! Luego ellos motivan
débilmente a su congregación para poner a Cristo al fondo
de la celebración”. Cristo nunca estuvo en Navidad, y ¡nunca
lo estará! Él nunca fue parte de este festival carnal,
sensual y malvado. Incluso el mismo nombre en inglés “Christ-mass” (Misa
de Cristo) huele
a los ritos herejes que declaran ofrecer a Jesucristo
en sacrificio una y otra vez en una “misa” pagana (cf.
Hebreos 9:26, 28).
No crea
que este día festivo ha sido santificado simplemente
porque ha sido cambiado de nombre. No deja de ser una
menor abominación hoy de lo que era hace miles de años.
La Biblia pregunta: “¿Puede el etíope mudar su piel, o el leopardo sus manchas? Así vosotros, ¿podréis
hacer el bien estando acostumbrados a hacer el mal?” (Jeremías
13:23) ¡Claro que no! Usted puede dejar de llamarlo leopardo
y empezar a llamarlo “cachorrito” o “gatito” o podría
pintarlo de blanco y llamarlo perro, pero aun así no
ha cambiado su naturaleza ¡ni una jota! Sigue siendo
un leopardo, y sigue siendo una bestia peligrosa que
puede devorarlo. Así es con la Navidad. Bajo la pantalla
de “cristiano” aún encontramos a la Saturnalia romana.
Ellos han cambiado su nombre pero no su naturaleza. Jesús
dijo, “todo árbol
bueno da frutos buenos” y “el árbol malo da frutos malos” (Mateo
7:17-18). Dé una
mirada honesta a estas fiestas y vea el “fruto” que producen
estas fiestas. Ciertamente no son los frutos del arrepentimiento.
Usted no ve santidad en todas partes, sino todo lo contrario.
Conductas libertinas, descontrol, jolgorio, borracheras,
materialismo, ambición, fornicación y júbilo, y todo
esto supuestamente para celebrar al Hijo Santo de Dios. Cómo
debe dolerle a Dios ver el pecado abrasador de
contaminar su santo nombre con semejante suciedad tan
abominable.
Algunos
cristianos reconocen fácilmente los orígenes paganos
de la Navidad, pero ofrecen toda clase de excusas comprometedoras
con el mundo y participan en ella de todas formas. Algunos
la consideran una buena oportunidad para dar testimonio
a los pecadores acerca de Cristo. Aunque no es incorrecto
testificar, siempre será incorrecto pecar. Y usted no
tendrá nunca que comprometerse con el mundo a fin de
testificarle al mundo. De hecho, con la finalidad de
que nuestro testimonio sea efectivo, no debemos participar
en este tipo de celebración. Nosotros debemos ser diferentes
del mundo. Debemos ser una luz encendida en una colina,
gente peculiar y santa (cf. Mateo 5:13-16; 1 Pedro 2:9).
Dios le dice a la iglesia de nuestra generación que salga
de la babilonia espiritual, que salga de todo aquello
que es falso en religión.
“Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que
no participéis de sus pecados y para que no recibáis
de sus plagas” (Apocalipsis
18:4)
Tal como dice 2 Corintios 6:17-18 debemos
oír las palabras de Dios cuando nos dice: “Por
tanto, salid de
en medio de ellos y
apartaos, dice el Señor; y
no toqueis lo inmundo...” No
puede haber acuerdo entre el templo de Dios y los ídolos,
no puede haber comunión entre la verdad y las mentiras,
no puede haber mezcla entre el paganismo y la cristiandad...
“pues ¿qué asociación
tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la
luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene Cristo con
Belial?” (2 Corintios 6:14-15)
¿Tendremos que
seguir al mundo y unirnos a aquellos que blasfeman y
echan fuera a nuestro Señor cuando celebran el cumpleaños
de nuestro Señor Jesús? ¡Nunca! La Biblia dice, “No
seguirás a la multitud para hacer el mal, ni testificarás
en un pleito inclinándote a la multitud para pervertir la
justicia” (Éxodos 23:2).
¿Pero no privaremos
a los niños si no celebramos la Navidad? ¿Privarlos
de qué? ¿De la verdad? Si usted realmente quiere privarlos,
continúe celebrando las festividades del mundo, continúe
celebrando al Saturnalia de Roma, levante los árboles
idólatras prohibidos, continúe mintiéndole a sus hijos
acerca de Santa Claus, y los privará a ellos y a usted
mismo de la verdad, la luz y tal vez mucho más que eso.
(Si usted leyó Apocalipsis 21:8 anteriormente, usted
sabe ahora a dónde van los mentirosos. Ahora lea Gálatas
5:20-21, y 1 Corintios 6: 9-10 y vea a donde van los
idólatras.) Cristianos, nosotros somos responsables de
criar a nuestros hijos “...en
la disciplina e instrucción del Señor” (Efesios
6:4), no en los caminos del mundo. Somos responsables
de enseñarles la verdad y caminar en la verdad nosotros
mismos!
“Pero
la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores
adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente
a los tales el Padre busca que le adoren. Dios es espíritu,
y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad” (Juan
4:23-24)
Dios está buscando
a aquellos que están dispuestos a abandonar los caminos
falsos, a dejar a un lado las tradiciones de hombres,
está buscando a quienes adorarán al Señor en la hermosura
de la santidad y que no comprometerán la verdad!
“Jesús
le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Juan
14:6)
“Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad,
porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo
lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan
16:13)
“Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Y por ellos yo me santifico,
para que ellos también sean santificados en la verdad” (Juan
17:17,19)
“El
viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia
y a los pueblos con su fidelidad” (Salmo
96:13)
Dios ama la verdad.
A Él le interesa la verdad. Él espera por aquellos que
creerán en la verdad, y lo adorarán en verdad! Pero amigo,
no hay ni una pizca de verdad en la Navidad. Todo acerca
de esta celebración es falso, corrupto, idólatra y pagano. ¡Es
una gran mentira! ¿Qué hará ahora? ¿A quién seguirá? ¿Qué creerá?
“pero
yo y mi casa, serviremos al Señor” (Josué 24:15)
“porque
antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor;
andad como hijos de luz (porque el fruto de la luz consiste en
toda bondad, justicia y verdad), examinando qué es lo
que agrada al Señor. Y no participéis en las obras estériles
de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas” (Efesios
5:8-11)
QUE
DIOS NOS AYUDE A SER GENTE SANTA Y SEPARADA DEL MUNDO!
[1]La Biblia de las Américas, (La Habra, California 90631: The Lockman Foundation) 1986, 1995, 1997.